Bienvenidos a los Museos Vaticanos

El Director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci, da la bienvenida a los visitantes del presente sitio Internet y desea que este medio informático constituya un instrumento útil de conocimiento y acceso a la compleja realidad de estas colecciones de arte, que tienen ya cinco siglos de vida y que son meta cada año de más de cuatro millones de visitantes.

Se trata de una de las más notas y famosas instituciones culturales de la Santa Sede, conocida por doquier por las obras maestras que los Pontífices Romanos han en el tiempo encargado, coleccionado y preservado. Además del inmenso patrimonio de obras de arte movibles, esculturas y pinturas expuestas en las galerías, el circuito de visita de los Museos Vaticanos incluye también algunos de los lugares más significativos y artísticamente relevantes del Palacio Apostólico Vaticano, como la Capilla Niccolina con las pinturas del Beato Angélico, el Apartamento Borgia decorado por el Pinturicchio, las habitaciones pintadas por Raffaello y, naturalmente, la Capilla Sixtina con los frescos de los mayores maestros umbro-toscanos del Cuatrocientos y de Michelangelo.

El Santo Padre nos ha confiado la gran responsabilidad de custodiar, conservar, estudiar y valorizar este inestimable patrimonio de cultura y de arte, promoviendo su conocimiento y poniéndolo a disposición de un público variado proveniente de todo el mundo. Más de trescientas personas - entre funcionarios, empleados, restauradores y guardianes - se dedican cada día con gran profesionalidad y disponibilidad a cumplir esta difícil tarea.

El lenguaje universal del arte, capaz de hablar a personas de culturas, idiomas y religiones diferentes, constituye uno de los principales medios de enriquecimiento interior y de comunicación recíproca. Como dijo el Santo Padre el 7 de febrero del año 2000, en ocasión de la inauguración del nuevo ingreso de los Museos Vaticanos para el Gran Jubileo, la función de esta institución, “una de las más significativas puertas de la Santa Sede abierta al mundo”, queda aquella altísima de “expresar la renovada voluntad de la Iglesia de dialogar con la humanidad en el signo del arte y de la cultura, poniendo a disposición de todos el patrimonio que le fue confiado por la historia”.


Antonio Paolucci
Director