San Jerónimo



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San Jerónimo

Leonardo da Vinci
(Vinci, 1452 - Amboise, 1519).
San Jerónimo, 1482, aprox.
Tabla al óleo.
103 x 74 cm
Inv. 40337

No se poseen noticias acerca del destino y el cliente de la pintura, aún en forma de boceto y entre las más enigmáticas del gran pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y filósofo toscano. En efecto, la cita más antigua con respecto al San Jerónimo se remonta sólo a comienzos del s. XIX, cuando se menciona, atribuyéndolo a Leonardo, en el testamento de la pintora suiza Angélica Kauffmann. Tras su muerte, volvieron a perderse los pasos, hasta que fue encontrado casualmente y adquirido por el tío de Napoleón, el Cardinal Joseph Fesch. Según la tradición, el cardenal halló el cuadro dividido en dos partes: la de abajo en el taller de un ropavejero romano, en donde servía de tapa de una cajita, mientras que la parte con la cabeza del santo, donde su zapatero, que había hecho de ésta la superficie del taburete. Dejando a un lado la historia novelada, la tabla resulta realmente cortada en cinco pedazos. Tras morir el cardenal, el cuadro fue colocado en subasta y vendido varias veces, hasta ser reconocido y adquirido por Pío IX (pontífice desde 1846 hasta 1878) para la Pinacoteca Vaticana (1856).
La atribución de la obra propuesta por la Kauffmann siempre ha hallado de acuerdo a los estudiosos, debido a las evidentes relaciones con la obra del maestro y en particular, con la Adoración de los Reyes Magos (Florencia, Galería de los Uffizi).